Vacuna contra la COVID‑19 y fertilidad masculina: ¿causa infertilidad?

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Vacuna contra la COVID‑19 y fertilidad masculina: ¿causa infertilidad?

¿La vacuna contra la COVID‑19 puede causar infertilidad masculina, alterar los espermatozoides o exige esperar antes de buscar un embarazo? Este artículo se toma en serio esas dudas, revisa los estudios y explica qué importa de verdad en tus propios análisis y en el semen de donante.

Teléfono con un certificado digital de vacunación contra la COVID‑19 junto a una jeringa y varios viales

La respuesta breve y sincera

La idea de que una vacuna contra la COVID‑19 puede esterilizar a los hombres sigue muy presente. La investigación publicada hasta ahora no aporta pruebas sólidas que la respalden. Los estudios que compararon muestras antes y después de la vacunación no encontraron un deterioro persistente de los parámetros seminales habituales. Tampoco se observó una menor probabilidad de embarazo por la vacunación en parejas que buscaban tener hijos.

Eso no garantiza que ningún valor cambie nunca en una persona concreta. Los seminogramas ya varían de manera natural y la fiebre puede alterar temporalmente la producción de espermatozoides. Por eso hay que separar tres cosas: la vacuna, una reacción a la vacuna con fiebre y una infección por SARS‑CoV‑2. No son lo mismo ni desde el punto de vista biológico ni en los datos.

  • El estado de vacunación no es un sello de calidad del semen.
  • Un seminograma anómalo después de vacunarse no demuestra por sí solo una causa.
  • La fiebre y las infecciones agudas deben situarse en el tiempo al interpretar un seminograma.
  • En el semen de donante, los valores de laboratorio, el cribado de infecciones, la documentación y la trazabilidad importan más que la etiqueta vacunado o no vacunado.

Este artículo responde a la pregunta sobre fertilidad. No decide si otra vacuna contra la COVID‑19 te conviene personalmente. Eso depende, entre otras cosas, de la edad, las enfermedades previas y las recomendaciones vigentes. Para esa decisión son más adecuadas las indicaciones del Instituto Robert Koch y una consulta médica individual.

Por qué resulta tan convincente el miedo a la infertilidad

La fertilidad no se puede sentir directamente. Entre una posible causa y un embarazo que no llega pueden pasar meses. A la vez, los valores seminales fluctúan incluso en hombres sanos. Esto facilita las explicaciones simples: un resultado malo después de vacunarse puede parecer una prueba, aunque que una cosa ocurra después de otra no demuestra que la primera sea la causa.

Durante la pandemia confluyeron varios temores. Uno afirmaba que los anticuerpos contra la proteína de la espícula podían atacar también la sincitina‑1, una proteína importante para la placenta, debido a un supuesto parecido. Otro sostenía que el ARNm de la vacuna podía modificar el ADN de las células germinales. Ninguna idea está respaldada por los mecanismos biológicos conocidos ni por los datos de fertilidad observados. El RKI explica con detalle el mito sobre el deseo de tener hijos; la guía de los CDC sobre el funcionamiento de las vacunas aclara por qué el ARNm vacunal no entra en el núcleo de la célula.

Quien tiene esta preocupación no está necesariamente en contra de la ciencia. A menudo busca una respuesta comprensible a una pregunta muy personal. Una buena respuesta puede tomarse el miedo en serio y, al mismo tiempo, distinguir entre una hipótesis, un caso individual y una señal fiable.

¿Y qué ocurre con otras vacunas?

Los estudios detallados sobre semen que comentamos aquí se refieren a vacunas contra la COVID‑19. Sus resultados no pueden trasladarse sin más a cualquier otra vacuna, porque una vacuna contra el sarampión, la gripe, el VPH o el tétanos no es el mismo producto con otro nombre. Hay que valorar los datos, el tipo de vacuna y las recomendaciones correspondientes a cada una.

Aun así, no existe una base sólida para afirmar de forma general que las vacunas causan infertilidad. El RKI remite a estudios sobre distintas vacunas y no observa efectos sobre la fertilidad. Las recomendaciones relacionadas con un embarazo pueden variar según la vacuna. Se trata del momento adecuado y de la protección frente a una enfermedad concreta, no de una señal automática de daño en los espermatozoides.

Si tienes dudas sobre una vacuna concreta durante un tratamiento de reproducción asistida, comunica al equipo el nombre exacto de la vacuna, la fecha y cualquier reacción, como una fiebre alta. Esa información resulta más útil que preguntar en general si las vacunas son buenas o malas para el semen.

Calidad seminal y fertilidad no son lo mismo

La mayoría de los estudios sobre vacunas no mide directamente si un hombre podrá tener un hijo más adelante. Comparan sobre todo los valores de un seminograma:

  • Volumen: la cantidad de eyaculado;
  • Concentración: el número de espermatozoides por mililitro;
  • Recuento total: el número de espermatozoides en todo el eyaculado;
  • Movilidad: cuántos espermatozoides se mueven y avanzan;
  • Morfología: qué proporción cumple los criterios de forma estudiados;
  • Marcadores adicionales: según la pregunta, por ejemplo, la fragmentación del ADN.

Estos valores son importantes, pero ninguno marca por sí solo una frontera rígida entre fértil e infértil. La guía europea de urología considera los parámetros seminales medidas indirectas y recomienda valorar en conjunto el potencial reproductivo de las dos personas implicadas. Puede producirse un embarazo natural pese a un valor aislado anómalo; a la inversa, un seminograma normal no garantiza el embarazo.

La propia muestra también tiene una historia. El tiempo de abstinencia, una recogida incompleta, el transporte, los medicamentos, una infección, la fiebre y la variación biológica natural pueden influir en el resultado. Un único informe es un dato, no un juicio sobre tu masculinidad ni un certificado definitivo de fertilidad.

Qué muestra la investigación hasta ahora

La conclusión tranquilizadora no depende de un solo estudio. Varios equipos compararon muestras de semen de los mismos hombres antes y después de la vacunación. En un primer estudio con 45 hombres y otro con 101, la concentración, la movilidad y el recuento total no empeoraron de forma relevante (Gonzalez et al., 2021; Massarotti et al., 2022).

Un estudio con 2126 parejas se acerca aún más a la pregunta que importa al buscar un embarazo. No se limitó a los valores de laboratorio, sino que analizó la probabilidad de embarazo en cada ciclo. La vacunación de cualquiera de los miembros de la pareja no se asoció con una menor probabilidad de concepción (Wesselink et al., 2022).

Las revisiones sistemáticas reúnen este patrón y no encuentran un efecto perjudicial sobre los parámetros seminales estudiados (Huang et al., 2023). Al mismo tiempo, muchos estudios individuales son pequeños y emplean diseños distintos. Otra revisión califica por ello de baja la calidad de la evidencia (revisión sobre la calidad de la evidencia). Esto no vuelve inútiles los resultados, pero impide formular promesas absolutas.

También hay que contar el estudio con un resultado distinto

Un pequeño estudio retrospectivo con 37 donantes de semen describió una concentración espermática y un recuento total de espermatozoides móviles más bajos entre 75 y 125 días después de la segunda dosis de BNT162b2. Pasados más de 145 días, los valores se habían recuperado; el volumen y la movilidad no se vieron afectados (Gat et al., 2022).

No hay que ocultar esta observación ni convertirla en un anuncio de esterilidad. El grupo era pequeño, no hubo un grupo de control no vacunado seguido en paralelo y la señal fue temporal. Por tanto, no encaja con la afirmación de infertilidad permanente. Sí recuerda por qué la ciencia honesta no necesita hablar de riesgo cero absoluto: una buena explicación también incluye los datos que no encajan a la perfección con la tendencia principal.

Qué sabemos y qué incertidumbres quedan

Las vacunas de ARNm empleadas durante los primeros años de la pandemia son las más estudiadas. También hay datos sobre vacunas de vectores virales e inactivadas, pero no en la misma cantidad para cada plataforma, dosis de refuerzo, combinación o enfermedad previa poco frecuente. Muchos estudios siguieron a hombres sanos durante apenas unos meses. Por su propio diseño, los estudios pequeños de antes y después no sirven para detectar acontecimientos muy raros.

A pesar de estos límites, el panorama general informa más que una colección de anécdotas: no aparece una señal constante de deterioro persistente de los parámetros seminales habituales, de la probabilidad de concepción natural ni de los resultados de reproducción asistida. La formulación precisa no es que cualquier efecto posible haya quedado descartado para siempre. Es que la investigación disponible no muestra la supuesta esterilización.

Vacunación, infección y fiebre: una comparación

Después de la vacunación
La mayoría de los datos de antes y después no muestra un deterioro clínicamente relevante y persistente. Si la reacción a la vacuna incluye fiebre alta, esa fiebre puede influir temporalmente con independencia de su causa.
Después de una infección por SARS‑CoV‑2
La infección puede provocar fiebre y una inflamación sistémica más intensa. En el estudio de parejas de Wesselink y su equipo, una infección del hombre durante los 60 días anteriores se asoció con una probabilidad de concepción temporalmente menor; más tarde la señal ya no estaba presente.
Después de una fiebre por otra causa
Esta relación es anterior a la COVID‑19. En un estudio con muestras mensuales de 27 hombres sanos, la concentración, la movilidad y la morfología fueron temporalmente menos favorables tras episodios febriles. La intensidad y la evolución variaron mucho de una persona a otra (Carlsen et al., 2003).

Esto explica por qué el momento importa. La producción y maduración de los espermatozoides tarda varias semanas. Por eso una infección puede seguir reflejándose en un seminograma aunque ya te encuentres bien. De ahí no se deduce una pausa automática de tres meses para mantener relaciones, donar semen o seguir un tratamiento. Solo significa que hay que mencionar una fiebre reciente al interpretar los resultados.

¿Qué significa esto para la FIV, la ICSI y la IUI?

Quien está en pleno tratamiento de reproducción asistida necesita algo más que saber que, de media, el seminograma no empeora. La cuestión decisiva es si disminuyen la fecundación, el desarrollo embrionario y las probabilidades de embarazo. Una revisión sistemática de estudios sobre reproducción asistida no encontró, en su mayoría, diferencias estadísticamente relevantes en la respuesta a la estimulación, la calidad embrionaria, la implantación o el resultado del embarazo (revisión sobre vacunación contra la COVID‑19 y reproducción asistida).

Un estudio comparó a 271 hombres vacunados con 271 hombres no vacunados de características similares y analizó la vacuna inactivada CoronaVac. La tasa de fecundación, el desarrollo embrionario, la implantación y el embarazo clínico no mostraron diferencias estadísticamente significativas. Algunos parámetros seminales variaron, pero el recuento total de espermatozoides móviles siguió siendo comparable y todos los valores permanecieron por encima de los límites inferiores de referencia (Wang et al., 2022).

Estos datos no justifican aplazar por sistema un tratamiento solo por una vacuna anterior. Si la vacunación o una infección causaron fiebre alta, o ya se conoce un seminograma muy alterado, el equipo puede decidir si conviene obtener una muestra antes, repetirla más tarde o recurrir a la criopreservación en una situación especial. La edad y la presión del tiempo para las dos personas también forman parte de esa decisión.

¿Importa el estado de vacunación del donante?

El deseo de tener control resulta especialmente comprensible cuando interviene semen de donante: la decisión no afecta solo a una muestra, sino a la posible concepción de un hijo. El estado de vacunación parece una regla sencilla de sí o no. Sin embargo, desde el punto de vista médico no responde a ninguna de las preguntas que determinan la calidad y la seguridad de la muestra concreta.

  • ¿Cómo se midieron la concentración, el recuento total y la movilidad?
  • ¿Cuándo se obtuvo la muestra en relación con una fiebre, una infección o la toma de medicamentos?
  • ¿Qué cribado de infecciones se realizó y cómo de reciente es?
  • ¿Se pueden comprobar los antecedentes personales y familiares?
  • ¿Están claras la identidad, el consentimiento, la documentación y la trazabilidad?

Un donante no vacunado puede tener valores seminales muy buenos, medios o malos, igual que uno vacunado. Puedes preguntar por el estado de vacunación y establecer tus propios límites. El problema empieza cuando se vende la etiqueta no vacunado como un sello médico de calidad o como justificación de un precio disparatado. Una etiqueta no sustituye a una prueba.

Los mitos y las preguntas más frecuentes

Muchas de estas afirmaciones aparecen en los buscadores porque preocupan de verdad. Merecen respuestas claras, pero no un epígrafe independiente para cada frase.

¿La vacuna contra la COVID‑19 causa infertilidad masculina?
Los estudios de cohortes y las revisiones disponibles no muestran un deterioro persistente de los parámetros seminales habituales ni una menor probabilidad de concepción por la vacuna. Es la respuesta más directa al temor a la esterilidad.
¿El ARNm de la vacuna puede modificar el ADN de los espermatozoides?
El ARNm vacunal proporciona brevemente instrucciones en el citoplasma celular y después se degrada. No entra en el núcleo, donde está el ADN; los datos no muestran que se integre en el ADN de los espermatozoides.
¿Los anticuerpos atacan la proteína de fertilidad sincitina‑1?
No hay pruebas sólidas de la supuesta reacción cruzada. La afirmación tampoco encaja con los embarazos y los datos de fertilidad observados tras la vacunación.
¿La vacuna puede transmitirse mediante el semen o las relaciones sexuales?
No. Una vacunación no se transmite mediante las relaciones sexuales ni por contacto con el eyaculado. Tras una respuesta inmunitaria pueden detectarse anticuerpos en fluidos corporales; eso no es liberación de la vacuna ni una vacunación indirecta. Un estudio con 86 hombres no encontró relación entre los anticuerpos en el plasma seminal y peores parámetros seminales (Chillon et al., 2023).
¿El semen no vacunado es más sano o valioso?
No por esa característica. La salud y la idoneidad de una muestra dependen de las mediciones, el cribado, el origen y el contexto. El marketing basado en una supuesta escasez no cambia nada de eso.
¿Hay que congelar semen por precaución antes de vacunarse?
En hombres sanos, la vacuna contra la COVID‑19 por sí sola no crea una necesidad general. La criopreservación antes de tratamientos que sí pueden dañar la fertilidad, como ciertas quimioterapias o radioterapias, es importante, pero es otro asunto.
¿Hay que dejar de buscar un embarazo durante tres meses tras la vacuna?
Los datos no justifican un periodo de espera general solo por la vacunación. Después de una fiebre alta, un seminograma posterior puede ofrecer una imagen más estable; si el tiempo apremia, una prueba temprana con un control posterior puede ser más útil que esperar sin más.
¿Una dosis de refuerzo perjudica más que la pauta inicial?
No hay una señal constante de deterioro duradero tras una dosis adicional. La cantidad de datos varía según la vacuna, la dosis y el intervalo, por lo que una coincidencia temporal aislada no debe convertirse en una regla general.
¿La vacuna puede afectar a la libido, la erección o la testosterona?
El malestar puede influir brevemente en el deseo y la actividad sexual. No se ha demostrado una señal duradera debida a la vacuna. Un estudio transversal no encontró mayor riesgo de disfunción eréctil en hombres vacunados de 45 años o más, aunque por su diseño no puede descartar con seguridad efectos raros o a largo plazo (Diaz et al., 2022).

Cómo planificar bien un seminograma

Si quieres conocer tu propia calidad seminal, un seminograma normalizado aporta más información que sacar conclusiones de la cartilla de vacunación. El manual de laboratorio de la OMS describe procedimientos uniformes para obtener y analizar la muestra. Incluyen entre dos y siete días de abstinencia eyaculatoria, recoger la muestra de la forma más completa posible y transportarla al laboratorio con rapidez y en condiciones controladas.

  • Anota con fecha la fiebre, las infecciones agudas y los medicamentos relevantes.
  • Avisa al laboratorio si se perdió una parte de la muestra.
  • Intenta que las pruebas de seguimiento se hagan en condiciones parecidas.
  • Confirma un resultado anómalo en lugar de explicarlo a partir de un solo valor.
  • Consulta con andrología o urología las alteraciones importantes, la azoospermia o los síntomas.

Encontrarás más información sobre la preparación, los valores de laboratorio y los límites de la prueba en el artículo de RattleStork Seminograma explicado de forma sencilla.

¿Qué hacer si los valores son malos después de vacunarse o infectarse?

Lo primero es no convertir una hoja de papel en un diagnóstico para toda la vida. Revisa con el laboratorio o el médico si la muestra estaba completa, cuánto duró la abstinencia y si en las semanas anteriores hubo fiebre, COVID‑19, otras infecciones, medicamentos nuevos o una carga fuera de lo habitual. Un segundo seminograma en condiciones comparables puede mostrar si el hallazgo es estable.

Un recuento muy bajo, la ausencia de espermatozoides, el dolor, la hinchazón o un bulto palpable no deberían dejarse meses sin estudiar. Lo mismo ocurre si ya hay un tratamiento de reproducción asistida en marcha o un factor de la pareja crea presión de tiempo. No se trata de ganar un debate político, sino de tomar la mejor decisión siguiente para ese proyecto concreto de tener un hijo.

Los suplementos tampoco son una respuesta rápida a un resultado sin explicar. El sueño, la nicotina, el alcohol, el calor intenso, los anabolizantes, el exceso de peso, las enfermedades y los medicamentos pueden influir, pero no todos los consejos generales sirven para todas las causas. Primero el diagnóstico y después un cambio dirigido.

Curiosidad: «Unvaxxed sperm is the next Bitcoin»

Quizá el episodio más extraño del debate fue la frase de este cartel. Se fotografió el 20 de noviembre de 2021 en una manifestación contra la vacunación obligatoria en Viena. Más tarde, varios proyectos de memecoins retomaron la idea y promocionaron tokens con nombres como Unvaxxed Seamen o Unvaxxed Sperm.

La broma trata el semen no vacunado como un activo especulativo que supuestamente será escaso. En medicina, esa lógica de Bitcoin no se sostiene: el estado de vacunación no vuelve una muestra automáticamente rara ni mejor. Como documento de su época, el meme sí muestra muy bien lo rápido que un temor sanitario real puede convertirse en símbolo de protesta, reclamo para conseguir clics y modelo de negocio.

Dos manifestantes en Viena sostienen un cartel con la frase Unvaxxed sperm is the next Bitcoin
Cartel de protesta en Viena el 20 de noviembre de 2021. Foto: Ivan Radic, CC BY 2.0.

Fuente de la imagen: Wikimedia Commons. Una publicación promocional del proyecto de token de aquella época describía el proyecto como inspirado en el meme; eso demuestra el uso comercial, no un beneficio médico ni una inversión seria.

Cuándo conviene pedir asesoramiento médico

Una valoración urológica o andrológica tiene sentido, con independencia del estado de vacunación, si:

  • no se ha producido un embarazo después de doce meses de relaciones sexuales regulares sin anticonceptivos;
  • ya se conocen riesgos para la fertilidad o se está planificando un tratamiento de reproducción asistida;
  • los seminogramas son anómalos de forma repetida;
  • aparecen dolor, hinchazón, un bulto, fiebre u otros síntomas en la zona testicular;
  • está previsto un tratamiento que podría poner en riesgo la fertilidad.

Cuando hay una donación de semen, este artículo no sustituye el cribado médico ni el asesoramiento sobre la vía concreta de donación.

Conclusión

El miedo a quedar estéril por la vacuna contra la COVID‑19 es comprensible, pero la investigación disponible no lo confirma. Los estudios no muestran un deterioro persistente de los parámetros seminales habituales, una menor probabilidad de concepción ni resultados sistemáticamente peores en reproducción asistida. La pequeña señal temporal de un estudio con donantes debe formar parte de la explicación completa, pero no demuestra infertilidad permanente.

Si buscas seguridad al intentar tener un hijo o recurrir a una donación de semen, no te aferres a una etiqueta de vacunación. Los valores de laboratorio normalizados, el tiempo transcurrido desde una fiebre o infección, un cribado adecuado, una documentación trazable y una explicación honesta de los límites de cada prueba dicen mucho más.

Artículos que te ayudan con las pruebas, los conceptos básicos y los términos clave sobre fertilidad y seminograma.

Preguntas frecuentes sobre la vacuna contra la COVID‑19 y la fertilidad masculina

¿La vacuna contra la COVID‑19 puede causar infertilidad masculina?La investigación disponible no ofrece indicios sólidos de infertilidad masculina duradera causada por la vacuna. Los estudios no muestran un deterioro persistente de los parámetros seminales habituales ni una menor probabilidad de concepción por haberse vacunado.
¿Esto también se aplica a otras vacunas?Los estudios concretos sobre semen de este artículo analizan vacunas contra la COVID‑19 y no pueden trasladarse sin más a cualquier otro producto. Sin embargo, tampoco hay una base sólida para afirmar en general que las vacunas causen infertilidad. Importan los datos y las recomendaciones de cada vacuna.
¿La vacuna puede alterar temporalmente la calidad seminal?Son posibles las variaciones naturales y los cambios breves en algunas personas. Un pequeño estudio con 37 donantes observó una señal temporal seguida de recuperación; en conjunto, el resto de la evidencia no muestra un deterioro clínicamente relevante y persistente.
¿Una vacuna de ARNm modifica el ADN de los espermatozoides?No hay pruebas de ello. El ARNm de la vacuna no entra en el núcleo celular, donde se encuentra el ADN, y después se degrada.
¿Los anticuerpos tras la vacuna atacan la sincitina‑1?No hay pruebas sólidas de la supuesta reacción cruzada dañina con la sincitina‑1. La afirmación tampoco encaja con los datos de fertilidad y embarazo observados tras la vacunación contra la COVID‑19.
¿La vacuna puede transmitirse mediante el semen o las relaciones sexuales?No. Una vacunación no se transmite mediante las relaciones sexuales ni por contacto con el eyaculado. Los anticuerpos que pueden detectarse en fluidos corporales tras una respuesta inmunitaria no son liberación de la vacuna ni una vacunación indirecta.
¿El semen no vacunado es mejor que el semen vacunado?No. El estado de vacunación no es un indicador médico de calidad del semen. Son más informativos un seminograma normalizado, un cribado sanitario y de infecciones adecuado y datos trazables sobre la muestra.
¿Cuánto hay que esperar tras la vacuna contra la COVID‑19 para buscar un embarazo?No existe un plazo de espera general por el mero hecho de vacunarse. Si hubo fiebre alta, puede ser útil acordar el momento del seminograma con el laboratorio o el equipo de reproducción asistida.
¿Cuándo conviene hacer un seminograma después de la COVID‑19 o de tener fiebre?La prueba puede ser útil incluso pronto, sobre todo si un tratamiento no puede esperar. Como la fiebre puede influir en los valores semanas después, hay que mencionarla al interpretar el resultado y repetir en condiciones comparables cualquier hallazgo anómalo.
¿Conviene congelar semen antes de vacunarse contra la COVID‑19?En hombres sanos no existe una necesidad general de criopreservar semen solo por la vacuna. Congelarlo antes de tratamientos que sí pueden dañar la fertilidad, como determinadas quimioterapias o radioterapias, es un asunto importante pero distinto.
¿La vacuna influye en la FIV, la ICSI o la IUI?La investigación disponible no muestra resultados sistemáticamente peores en reproducción asistida tras la vacunación contra la COVID‑19. El pronóstico individual depende más de la edad, el diagnóstico, los valores de laboratorio y la técnica elegida. Más información sobre FIV, ICSI e IUI.
¿La vacuna puede causar problemas de erección o menos libido?El malestar y la fiebre pueden reducir el deseo de forma temporal. No se ha demostrado un aumento duradero del riesgo de disfunción eréctil debido a la vacuna; cualquier síntoma merece valoración médica con independencia de la causa que se sospeche.
¿Las dosis de refuerzo son peores para los espermatozoides que las anteriores?No hay una señal constante de deterioro duradero tras una dosis adicional. La cantidad de datos sí varía según la vacuna, la dosis y el tiempo de seguimiento.
¿Un seminograma malo después de vacunarse demuestra un daño por la vacuna?No. Que dos hechos coincidan en el tiempo no demuestra causalidad. Hay que valorar la fiebre, otras infecciones, la abstinencia, la pérdida de parte de la muestra, los medicamentos, las enfermedades previas y las variaciones naturales; a menudo conviene repetir la medición de forma controlada.
¿Qué significa Unvaxxed sperm is the next Bitcoin?La frase se convirtió en un meme de protesta en 2021 y después algunos proyectos de memecoins la aprovecharon como reclamo. Presenta el semen no vacunado como un bien especulativo escaso, pero esa idea no tiene fundamento médico.

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