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Philipp Marx

Lesiones del parto en el posparto: desgarro perineal, episiotomía, hematoma – cicatrización y signos de alarma

Después de un parto vaginal, las pequeñas lesiones en la zona íntima son frecuentes. Muchas cicatrizan bien, pero requieren tiempo, reposo y cuidados adecuados. Este resumen explica las lesiones obstétricas más comunes, qué es típico en la sutura y la cicatrización, qué signos de alarma debés tomar en serio y cómo manejarlo de forma práctica en el posparto.

Partera explica en el posparto el control de una sutura perineal y en qué fijarse respecto a la cicatrización, la hinchazón y los signos de alarma

Por qué las lesiones del parto son tan frecuentes

Durante el parto el tejido debe estirarse mucho en poco tiempo. A eso se suman presión, fricción y, en ocasiones, el uso de instrumentos o un parto muy rápido. Eso explica por qué las raspaduras, desgarros o hinchazón alrededor de la vagina, los labios y el perineo son habituales.

Es importante ponerlo en contexto: frecuente no quiere decir necesariamente inocuo, pero tampoco automáticamente dramático. Lo decisivo es la profundidad, el sangrado, la evolución del dolor y si están afectadas estructuras importantes como el esfínter anal.

Qué lesiones del parto existen

Varias lesiones pueden darse al mismo tiempo. Los términos suenan parecidos, pero se sienten distinto y se tratan de manera diferente.

Raspaduras y pequeños desgarros superficiales

Las raspaduras son lesiones superficiales de la mucosa o la piel. Suelen arder al orinar y pueden tirar al sentarse o caminar. La mayoría cicatriza rápido si la zona se mantiene limpia y no se irrita más.

Desgarro perineal

Un desgarro perineal afecta el tejido entre la entrada vaginal y el ano. Los desgarros leves afectan más la piel y las capas superficiales. Los desgarros más profundos pueden comprometer músculos. En los desgarros graves se ven afectadas estructuras alrededor del esfínter anal y la vigilancia posterior es especialmente importante. Un resumen comprensible con tiempos típicos de cicatrización está disponible en recursos informativos sobre planificación familiar. Información sobre lesiones por el parto (Familienplanung)

Episiotomía

La episiotomía es un corte intencional que se realiza en situaciones concretas. Los principios de cicatrización son similares a los de un desgarro, pero la hinchazón y la sensación de tirantez pueden ser más marcadas al principio. Hay indicaciones claras sobre cuidados y signos de alarma en fuentes como el NHS. NHS: Episiotomía y desgarros perineales

Hematoma

Un hematoma es una acumulación de sangre en el tejido. Puede ser pequeño y sentirse como un moretón tenso. A veces crece y provoca dolor intenso por presión, una sensación de tensión o dificultades para sentarse. En esos casos conviene que te lo controlen pronto.

Desgarros en los labios, la pared vaginal o el cuello uterino

Los desgarros en los labios y la pared vaginal pueden arder mucho porque la zona es muy sensible. Los desgarros del cuello uterino son menos frecuentes, pero pueden ser relevantes si hay sangrado llamativo. Estas lesiones se revisan tras el parto y se suturan si hace falta.

Sutura, puntos y hinchazón: qué es típico

Muchas lesiones se suturan inmediatamente después del parto. Con frecuencia se usan puntos reabsorbibles. En los primeros días es habitual la hinchazón, la sensación de presión y el dolor en la herida, a menudo más al sentarse que al estar acostada.

Lo típico es: las primeras 48 a 72 horas son las más intensas. Después debería mejorar de a poco. Tirones en la sutura, sensación de cuerpo extraño o un leve ardor pueden persistir semanas, sobre todo con cargas prolongadas.

Cómo reconocer una cicatrización normal

  • El dolor y la hinchazón disminuyen día a día
  • Podés sentarte o caminar un poco mejor con el paso de los días
  • Los loquios no tienen olor desagradable y van disminuyendo gradualmente
  • La herida está sensible, pero no presenta aumento progresivo de calor ni enrojecimiento marcado

Valorar la cicatrización de forma realista

El tejido cicatriza por fases. Primero se aproximan los bordes, luego se forma tejido conectivo que da estabilidad. Por eso puede mejorar mucho en pocos días, pero volver a doler si se exige demasiado pronto.

Las raspaduras superficiales suelen calmarse en pocos días. En desgarros perineales o episiotomías suele ser un proceso de semanas. En desgarros de mayor grado son importantes los controles y, si corresponde, la atención especializada. Para desgarros graves existen recomendaciones detalladas en guías clínicas. Guía: manejo de desgarros perineales III y IV

Cuidados prácticos en el posparto

Los cuidados adecuados son sobre todo suaves. El objetivo es evitar irritación, mantener la higiene y tratar el dolor para que puedas moverte.

Higiene sin sobrecuidado

  • Agua tibia para enjuagar después de ir al baño puede reducir el ardor
  • Secar con toques suaves, no frotar
  • Cambiar las toallas sanitarias con frecuencia y usar ropa interior transpirable
  • Evitar lociones agresivas o desinfectar con frecuencia

Sentarse, acostarse, aplicar frío

  • Recostarte de lado suele aliviar más que sentarte plano
  • Aplicar frío de forma breve puede reducir la hinchazón; usá siempre una barrera protectora y descansos entre aplicaciones
  • Al sentarte, una superficie blanda o cambiar de posición con frecuencia suele ayudar más que mantener una postura rígida

Evacuar y presión en el perineo

Mucha gente teme la primera deposición. Es comprensible, pero pujar mucho suele empeorar la situación. Beber suficiente líquido, una dieta rica en fibra y tomarse el tiempo necesario suelen ser las medidas más importantes. Si tenés estreñimiento intenso o recibiste indicaciones específicas por un desgarro de mayor grado, seguí el plan del equipo que te atendió.

Dolor, ardor, entumecimiento: qué pueden indicar

El dolor en la herida es esperable. El ardor al orinar suele corresponder a raspaduras o mucosa irritada. Un dolor sordo por presión puede deberse a hinchazón o a un hematoma.

El entumecimiento o un cambio en la sensibilidad puede aparecer tras la distensión y la hinchazón. Lo importante es la evolución. Si aparece nuevo entumecimiento, se extiende o tenés problemas para controlar la orina, los gases o las heces, eso debe evaluarse sin demora.

Cicatriz, sexo e intimidad

Mucha gente se siente capaz antes de que la zona íntima deje de estar sensible. Eso es normal. El tejido cicatricial puede estar más seco, menos elástico y ser más sensible al principio.

  • No esperes solo una fecha fija; fijate en que la evolución sea estable y con poco dolor
  • Empezá despacio y cortá ante un dolor punzante o sangrado
  • La sequedad es común; el lubricante puede ayudar
  • Si hace semanas que no podés tener relaciones o la ansiedad es muy intensa, pedir ayuda es razonable

Signos de alarma: cuándo deberías actuar rápido

El criterio principal es una clara peoría. Si en lugar de mejorar la situación empeora, conviene controlar antes que después.

Consultar pronto

  • El dolor de la sutura aumenta claramente en lugar de disminuir
  • Secreción con mal olor o enrojecimiento y hinchazón llamativos en la zona de la herida
  • Fiebre, escalofríos o sensación clara de enfermedad
  • La herida supura mucho, sangra de forma persistente o parece abrirse
  • Dolor muy intenso por presión o una hinchazón tensa, compatible con un hematoma

Buscar ayuda inmediata

  • Sangrado abundante con síntomas de compromiso circulatorio
  • Dolor que aumenta rápidamente y de forma intensa con gran hinchazón
  • Problemas nuevos para retener orina, gases o heces

Entre los signos típicos de posible infección están el aumento del dolor, secreción maloliente y piel enrojecida o hinchada alrededor del corte o desgarro. NHS: Signos de alarma tras episiotomía o desgarro

Si la evolución no coincide con tu sensación

A veces la herida está bien desde el punto de vista médico, pero seguís con dolor, ardor o mucha inseguridad. Eso no es un problema menor. Incluso sin urgencia, una consulta puede ayudar a aclarar causas y proponer pasos útiles.

Especialmente después de desgarros graves, una atención posparto estructurada es importante porque síntomas como dolor, sensación de presión o problemas de continencia se pueden tratar de forma específica. Las recomendaciones para desgarros graves y su seguimiento están descritas en guías profesionales, por ejemplo en las del RCOG. RCOG: Desgarros perineales de tercer y cuarto grado, manejo

Conclusión

Las lesiones del parto son frecuentes y la mayoría cicatriza bien. Pensá más en un proceso de semanas que en unos pocos días. Los cuidados suaves, un buen manejo del dolor y la atención a signos de alarma suelen ayudar más que la inmovilización rígida o el sobrecuidado. Si la evolución te preocupa o empeora claramente, la consulta temprana es la vía más rápida para recuperar la seguridad.

Descargo de responsabilidad: El contenido de RattleStork se brinda únicamente con fines informativos y educativos generales. No constituye asesoramiento médico, legal ni profesional; no se garantiza ningún resultado específico. El uso de esta información es bajo su propia responsabilidad. Consulte nuestro descargo de responsabilidad completo .

Preguntas frecuentes sobre lesiones del parto

Muches notan una mejora clara en pocos días, pero la sensibilidad y los tirones pueden durar varias semanas, y en desgarros más profundos puede llevar meses hasta que todo se sienta estable y resistente.

Son típicos el aumento del dolor, secreción con mal olor, piel claramente enrojecida o hinchada alrededor de la sutura y fiebre o un cuadro de enfermedad marcado, especialmente si en lugar de mejorar empeorás.

El ardor suele deberse a raspaduras o mucosa irritada y debería disminuir con el tiempo; si empeora, tenés fiebre o te cuesta orinar, conviene que te evalúen.

Los desgarros muy pequeños y superficiales a veces no se suturan, mientras que los desgarros más profundos por lo general sí se cosen para detener el sangrado, aproximar los bordes y favorecer la cicatrización.

Posiciones que alivien la presión, breves aplicaciones de frío con protección, cambios frecuentes de postura y un buen tratamiento del dolor suelen ser lo más eficaz, mientras que permanecer sentado mucho tiempo o pujar empeora las molestias.

Un hematoma puede presentarse como una hinchazón tensa con dolor intenso por presión, con empeoramiento al sentarse; si crece rápido o te sentís mareade o con síntomas circulatorios, debe controlarse de inmediato.

Si tenés la sensación de que los bordes se separan, hay supuración intensa o sangrado persistente, es importante una revisión pronta porque según el hallazgo puede ser necesaria limpieza, nueva sutura u otras medidas.

Por lo general podés ducharte pronto si lo hacés con suavidad y secás cuidadosamente; los baños completos suelen esperar más según la herida y el flujo posparto, y es recomendable seguir las indicaciones de tu equipo de seguimiento.

Un momento adecuado es cuando la evolución es estable y con poco dolor y vos te sentís segura, porque al principio la cicatriz suele ser sensible y empezar demasiado pronto provoca ardor, tirones o re-irritación.

Sangrado abundante con compromiso circulatorio, dolor que aumenta rápidamente y de forma intensa con gran hinchazón o nuevos problemas para retener orina, gases o heces requieren valoración médica inmediata.

Al sentarse se ejerce una carga directa sobre el perineo y el piso pélvico, lo que aumenta la presión sobre la hinchazón y la sutura; con hematomas es especialmente molesto, por eso mucha gente tolera mejor acostarse o apoyarse de costado en los primeros días.

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