Primero ordená: ¿qué exactamente pasó?
Hace diferencia si el preservativo se deslizó al final, si se rompió al principio, si el eyaculado quedó dentro del preservativo o si hubo contacto visible con mucosas. No tenés que reconstruirlo al detalle, pero una clasificación aproximada ayuda.
- Roto: generalmente visible, a veces como un pequeño agujero o rasgadura en el depósito o en el borde.
- Deslizado: frecuente si es demasiado grande, si falta espacio en el depósito, por demasiado lubricante por fuera o por una erección que se pierde durante la relación.
- Incierto: si te diste cuenta después o no estás segurx si ocurrió al retirar.
Si se siente como un accidente durante prácticas de sexo seguro, lo es. Ahora necesitás un procedimiento objetivo y sin buscar culpables.
Paso 1: medidas inmediatas que realmente ayudan
Hay pocas cosas que sirvan de forma directa, y muchas que solo aumentan el estrés.
- Mantener la calma y aclarar brevemente la situación: momento, tipo de contacto, si hubo sangre, si fue sexo anal o vaginal.
- Si un preservativo quedó dentro de la vagina o el ano, retiralo con cuidado, sin manipular en profundidad.
- Lavar la zona genital con agua y jabón suave está bien, pero no frotar agresivamente.
- No hacer lavados vaginales ni del ano: eso puede irritar las mucosas y aumentar el riesgo.
A partir de acá se separan dos temas: riesgo de embarazo y riesgo de ITS. Ambos se pueden abordar con calma, pero teniendo en cuenta los tiempos.
Paso 2: riesgo de embarazo y anticoncepción de emergencia
Si existe la posibilidad de embarazo, lo que más importa es el tiempo. La anticoncepción de emergencia funciona mejor cuanto antes y no es una cuestión moral, sino una opción que podés evaluar.
- Píldora del día después: según el principio activo, puede usarse dentro de las 72 horas o hasta 120 horas después del coito sin protección, preferentemente cuanto antes. AOK: Píldora del día después – efecto y costos
- DIU de cobre de emergencia: un DIU de cobre puede colocarse hasta cinco días después del incidente o hasta cinco días tras la ovulación estimada y sigue siendo eficaz incluso si ya ocurrió la ovulación. familienplanung.de: El DIU del día después
En la práctica: si ya pasó tiempo desde el acto o el ciclo es difícil de evaluar, la consulta en una farmacia o con un ginecólogo suele ser la vía más rápida para elegir la opción adecuada.
Paso 3: riesgo de VIH, PEP y por qué no aplica en todas las situaciones
Mucha gente automáticamente piensa en el VIH. Es entendible, pero el riesgo depende mucho de la situación concreta: tipo de contacto, presencia de sangre, antecedentes de ITS, el estado serológico de la otra persona, la carga viral si está en tratamiento y la prevalencia local. No tenés que evaluarlo sola/o.
La profilaxis postexposición para VIH (PEP) es una combinación de medicamentos de corta duración que puede iniciarse tras una exposición con riesgo relevante. Cuanto antes se empiece, más eficaz es; idealmente debe iniciarse muy pronto tras la exposición, y por lo general comenzar pasadas más de 72 horas no tiene sentido. Deutsche Aidshilfe: Accidente de sexo seguro y PEP
Fuentes oficiales indican también que, en general, iniciar PEP suele dejar de ser útil si han pasado más de 72 horas. RKI: guía sobre infección por VIH/SIDA
Importante: la PEP no es la respuesta estándar a todo preservativo roto. Es una decisión médica para situaciones de mayor riesgo. Si tenés dudas y todavía estás dentro del plazo, conviene contactar de inmediato una guardia, el servicio de atención médica telefónica o una consulta especializada en VIH.
Paso 4: otras ITS y pruebas
En un fallo de preservativo no solo importa el VIH. ITS bacterianas más frecuentes, como chlamydia o gonorrea, suelen testearse y tratarse antes en la práctica porque son comunes y a veces cursan sin síntomas.
Lo clave es el momento: muchos test son fiables solo después de un cierto tiempo, y la ventana depende del agente y del tipo de prueba. Si hay un motivo concreto, una salita de atención sexual, medicina sexual o el/ la médica de cabecera son lugares pragmáticos para armar un plan de pruebas adecuado, en lugar de “hacer todo ya” y después creerse una seguridad falsa.
Si aparecen síntomas, no esperes: ardor al orinar, flujo inusual, dolor, fiebre, cambios en la piel o sangrados después del sexo deben consultarse sin demora.
Errores comunes después del susto
Muchos errores no ocurren durante el acto, sino después, por querer recuperar el control rápidamente.
- Actuar demasiado tarde por esperar que en realidad no haya pasado nada.
- Hacer todo a la vez: tests múltiples, búsquedas frenéticas en internet, tomar múltiples remedios sin guía.
- Lavados o limpiezas agresivas que irritan las mucosas.
- Vergüenza y silencio: eso retrasa la ayuda innecesariamente.
Un buen plan es breve: chequear plazos, considerar anticoncepción de emergencia si hace falta, evaluar el riesgo de PEP y definir una estrategia de pruebas.
Cómo evitar que vuelva a pasar
Un preservativo bien colocado se rompe mucho menos. Muchos problemas son simples y tienen solución.
- Tamaño correcto: si es muy grande se desliza, si es muy chico tensa y puede romperse más fácil.
- Uso correcto: apretar el depósito, desenrollarlo completamente, sujetar el borde al retirarlo tras la eyaculación.
- Lubricante: usar si hace falta, pero que sea compatible con preservativos y no a base de aceite si el preservativo es de látex.
- Almacenamiento: no guardarlos en la billetera ni al calor, y chequear la fecha de vencimiento.
Si los preservativos se rompen con frecuencia, casi siempre es por talla, técnica o material, no por mala suerte.
Conclusión
Un preservativo roto o deslizado es desagradable, pero la mayoría de las veces es manejable. Lo crucial es un procedimiento sereno: verificar plazos para anticoncepción de emergencia, considerar PEP solo en riesgos relevantes y pronto, y planear las pruebas para que sean realmente informativas.
Si tenés dudas, una consulta temprana suele ser el camino más corto, porque te evita vueltas innecesarias por miedo, Google o seguridad falsa.

