Qué es un estancamiento de leche
Un estancamiento de leche significa que la leche drena peor en una zona de la mama. Usualmente sentís un punto duro y doloroso o un nudo, a veces con leve enrojecimiento. Frecuentemente empieza de un solo lado y se siente especialmente molesto al amamantar o al usar el sacaleches.
Importante: el estancamiento de leche no es automáticamente una infección. A menudo es primero un problema mecánico por un drenaje insuficiente, hinchazón y presión en el tejido. De eso puede desarrollarse una inflamación y, en algunos casos, una mastitis bacteriana. Por eso en las recomendaciones clínicas se suele hablar del espectro de mastitis. Academy of Breastfeeding Medicine: Protocolo 36, Espectro de mastitis
Causas y desencadenantes típicos
El estancamiento de leche rara vez tiene una sola causa. Suele ser una combinación de más leche que drenaje, presión externa y un ritmo de lactancia que no está funcionando en ese momento.
- Pausas inusualmente largas entre mamadas o extracciones
- Cambios bruscos en la rutina, menos sueño, estrés, viajes
- Presión sobre la mama por corpiño ajustado, tirante de la mochila o portabebé, o posición desfavorable al dormir
- Pezones agrietados o problemas de agarre, que llevan a un vaciado inefectivo
- Uso excesivo o muy fuerte del sacaleches, que puede aumentar la hinchazón del tejido
- Reducción rápida de tomas al destetar
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Hacete miembro ahoraCómo reconocer y evaluar un estancamiento de leche
El estancamiento de leche suele ser localizado. Tenés un punto doloroso o un nudo claro, pero por lo demás no te sentís gravemente enferma. Puede haber una temperatura algo elevada, pero fiebre alta y un estado de malestar marcado encajan más con una mastitis.
Evidencias de estancamiento de leche
- Nudo o zona dura localizada
- Dolor sobre todo al presionar, al moverse o al amamantar
- No hay un malestar general pronunciado
- Con medidas adecuadas mejora de forma perceptible en 12 a 24 horas
Señales que apuntan más a mastitis
- Fiebre que persiste o aumenta
- Escalofríos, dolores musculares, sensación marcada de enfermedad
- Enrojecimiento y calor que aumentan y se extienden
- Deterioro rápido en lugar de una mejoría lenta
Si te sentís enferma de forma sistémica, la indicación para pedir una evaluación es baja. Al evaluar síntomas de mastitis se suele insistir en que, en general, se debe continuar amamantando mientras se trata la causa. NHS (Reino Unido): Mastitis
Estancamiento de leche: qué hacer — las medidas que realmente ayudan
El objetivo no es expulsar todo con fuerza. La meta es reducir la hinchazón, mejorar el drenaje y evitar la sobreestimulación. Muchas escaladas ocurren por actuar con demasiada agresividad en el estrés.
1) Seguir vaciando, pero de forma fisiológica
Amamantar o usar el sacaleches ayuda porque mantiene el drenaje. Al mismo tiempo, extraer con demasiada frecuencia o con fuerza puede irritar más la mama. Un buen principio es: regular y suave, no máximo y frenético.
- Seguí amamantando a demanda, sin hacer sesiones maratónicas extra
- Si usás sacaleches, hacelo con una succión moderada y en intervalos realistas
- Si amamantar te duele mucho, cambiar de posición puede modificar el punto de presión
2) Enfriar o calentar
Para mucha gente esa es la pregunta habitual. En el estancamiento la hinchazón es una parte importante del problema. Enfriar entre tomas puede reducir la hinchazón y calmar el dolor. El calor puede ser agradable justo antes de amamantar si te relaja, pero el calor prolongado puede aumentar la hinchazón.
- Enfriar: entre las tomas, de forma breve y repetida, si te ayuda
- Calor: más bien breve, justo antes de amamantar, si facilita el vaciado
- Si después del calor sentís más presión, es señal de que el enfriamiento probablemente te convenga más
3) Masaje suave en vez de amasar profundo
Mucha gente intenta apretar el nudo con fuerza. Eso puede irritar el tejido. Suele ser más útil un movimiento suave y superficial que dirija la hinchazón hacia el drenaje linfático, en lugar de presionar profundamente sobre el punto doloroso.
4) Reducir la presión externa
Un paso subestimado es quitar todo lo que esté comprimiendo la zona. Un corpiño muy ajustado, un aro rígido en el sujetador, tirantes o la presión constante por la posición al dormir pueden mantener el estancamiento.
5) Manejar el dolor y la inflamación de forma adecuada
Si tenés dolor intenso, no es una prueba de carácter. Las medidas antiinflamatorias pueden ayudar porque menos hinchazón suele significar menos estancamiento. Qué opción te conviene depende de tu situación, incluida la lactancia, antecedentes y otros medicamentos. Si hay dudas, conviene consultar en el centro de salud o en la farmacia.
Estancamiento de leche al destetar o si querés reducir las tomas
Al destetar, el estancamiento suele ocurrir porque la producción baja más lento que la reducción del vaciado. El error más común es mantener una postura rígida o extraer con demasiada intensidad. Ambas cosas pueden prolongarlo.
Un camino pragmático es reducir de a poco: vaciar lo suficiente para que baje la presión, pero no tanto como para que el cuerpo reciba la señal de aumentar la producción. Si estás en proceso de destete y tenés estancamientos repetidos, vale la pena hacer los pasos más pequeños y evitar cambios bruscos en los intervalos.
Cuándo deberías consultar
Muchos estancamientos se calman de forma notable dentro de 24 horas. Es razonable pedir una evaluación si el curso no va en esa dirección o si aparecen señales de alarma.
Consultá si
- La zona no mejora tras 24 a 48 horas a pesar de las medidas
- Tenés fiebre o te sentís claramente enferma
- El enrojecimiento se extiende o el dolor aumenta notablemente
- Notás secreción purulenta o la mama se vuelve muy dolorosa a la presión
- Tenés estancamientos repetidos en muy poco tiempo
Antibióticos y mastitis
Los antibióticos no son la solución estándar para todo estancamiento. Se consideran sobre todo cuando es probable una mastitis bacteriana o cuando el cuadro empeora claramente. Si te recetan antibióticos, el objetivo es tratar la infección y al mismo tiempo facilitar que la lactancia continúe, no suspenderla de golpe.
Errores comunes que pueden prolongar un estancamiento
- Massaje agresivo, apretar o amasar con fuerza sobre el nudo
- Calor prolongado que aumenta la hinchazón
- Extraer en exceso por miedo, lo que estimula más la producción
- Ropa demasiado ajustada o presión continua sobre la zona
- Reducir las tomas de forma muy brusca en lugar de pasos pequeños
Si advertís que estás dando vueltas sin resolverlo, una consulta con una asesora de lactancia o una evaluación médica suele ser más eficaz que probar un truco más.
Conclusión
El estancamiento de leche es frecuente, doloroso y por lo general tratable si reducís la hinchazón, vaciás de forma suave y evitás la sobreestimulación. Enfriar entre tomas, amamantar o extraer de forma fisiológica y reducir la presión externa son para mucha gente los pasos más efectivos. Si aparece fiebre, un estado de malestar importante o un empeoramiento rápido, hay que evaluar si se trata de una mastitis.

