Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP): ¿Esperanza de un bebé sano?

Foto del autorEscrito por Philomena Marx06 de enero de 2025
Imagen representativa del Diagnóstico Genético Preimplantacional

El Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) es un procedimiento que permite analizar genéticamente a los embriones antes de transferirlos al útero. Su objetivo es reducir el riesgo de enfermedades hereditarias graves o de abortos de repetición, brindando a las parejas la posibilidad de tener un bebé sano. En México, la regulación en torno a la reproducción asistida y al DGP no es tan estricta ni unificada como en otros países; sin embargo, existen lineamientos generales dentro de la Ley General de Salud, guías de la Comisión Nacional de Bioética (CONBIOÉTICA) y normativas específicas para clínicas de reproducción asistida. Aun así, muchos procedimientos quedan a criterio de cada centro médico y de comités de ética internos.

Del laboratorio al útero: ¿Cómo se realiza la fecundación in vitro?

Para poder analizar al embrión fuera del cuerpo, es necesario recurrir a la fecundación in vitro o a la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Ambas técnicas son complejas y requieren varios pasos:

  • Estimulación ovárica con hormonas: A la paciente se le administran medicamentos para que maduren varios óvulos al mismo tiempo.
  • Extracción de los óvulos: Una vez que están listos, se obtienen mediante un procedimiento corto y generalmente bajo sedación.
  • Fecundación en el laboratorio: Los óvulos se ponen en contacto con los espermatozoides en una solución nutritiva o bien se inyecta directamente un espermatozoide en cada óvulo (ICSI).
  • Análisis genético: Si el embrión se desarrolla adecuadamente, se le extraen algunas células en un día específico (por lo general, entre el cuarto y quinto día tras la fecundación) para detectar enfermedades hereditarias o anomalías cromosómicas.
  • Transferencia al útero: Se transfieren únicamente los embriones sin alteraciones genéticas identificadas, mientras que los afectados se descartan o se congelan según la política del centro y la decisión de la pareja.

Este proceso conlleva un alto desgaste físico y emocional. Incluso después de la transferencia embrionaria, en ocasiones se recomienda una evaluación prenatal adicional (por ejemplo, amniocentesis) para descartar diagnósticos erróneos.

Legislación en México: ¿Qué está permitido y qué no?

A diferencia de países con normativa muy estricta, en México las leyes sobre reproducción asistida y DGP no están centralizadas en un solo marco legal específico. El Reglamento de la Ley General de Salud y diversas Normas Oficiales Mexicanas (como la NOM-005-SSA3-2010 sobre la organización y operación de laboratorios de investigación experimental) establecen criterios generales sobre técnicas de reproducción y ética médica. Sin embargo, la aplicación práctica puede variar según el estado de la República y el centro especializado.

Muchas clínicas privadas ofrecen el DGP como parte de sus servicios de fertilidad. Algunas instituciones cuentan con comités de ética internos que revisan cada caso para garantizar que exista un motivo médico justificado, tal como el riesgo de una enfermedad genética grave o abortos recurrentes. Debido a la falta de una regulación uniforme, la supervisión recae en autoridades sanitarias locales y en la autorregulación que ejercen los propios centros, con el respaldo de guías generales de CONBIOÉTICA.

Dilemas éticos: Entre la selección y la dignidad humana

El hecho de poder analizar genéticamente a un embrión y descartar aquellos con algún problema de salud importante genera un fuerte debate ético. Quienes se oponen temen que esto promueva la discriminación hacia personas con discapacidad o que, en un futuro, abra la puerta al “diseño” de bebés según características físicas o de personalidad.

En un país de tradición mayoritariamente católica como México, también se discute el estatus moral del embrión y en qué momento comienza la protección de la vida humana. Estos debates, por ende, rebasan lo meramente médico y tocan valores sociales y morales de gran relevancia.

Los comités de ética: ¿Quién decide y bajo qué criterios?

En México, gran parte de la responsabilidad recae en los comités de ética internos de cada clínica o institución, así como en autoridades sanitarias y en la CONBIOÉTICA a nivel nacional. Estos comités suelen estar conformados por especialistas en medicina, derecho, bioética y representantes de la sociedad civil.

Su función es evaluar cada solicitud de DGP tomando en cuenta:

  • El riesgo de que el embrión presente enfermedades genéticas graves.
  • La gravedad del posible padecimiento.
  • La información y el acompañamiento brindados a la pareja (asesoría genética, psicológica y médica).

De esta manera, se busca un equilibrio entre el avance científico y el respeto a los principios éticos. Aun así, la ausencia de un marco regulatorio nacional único deja margen para variaciones entre diferentes estados y clínicas.

Un mosaico federal: Diferencias entre estados de la República

Como sucede en otros temas de salud, las regulaciones y la disponibilidad de servicios de DGP pueden variar de un estado a otro en México. Estados con mayor infraestructura médica, como la Ciudad de México, Nuevo León o Jalisco, suelen contar con clínicas altamente especializadas y comités de ética consolidados. En otros, la oferta es más limitada, lo que puede obligar a las parejas a desplazarse a grandes urbes en busca de opciones de reproducción asistida y diagnóstico genético.

Por ello, informarse sobre los centros especializados y los requisitos de cada estado es fundamental para quienes desean acceder a este tipo de procedimientos.

Recuento de costos: ¿Qué cubre el seguro y qué paga la pareja?

La combinación de fecundación in vitro y análisis genético implica costos elevados. El monto puede oscilar entre 100,000 y 300,000 pesos mexicanos o incluso más, dependiendo de la clínica, la complejidad del caso y la cantidad de ciclos necesarios. Estos gastos incluyen la estimulación ovárica, la punción para extraer los óvulos, el cultivo embrionario en laboratorio, el DGP y la transferencia al útero.

Generalmente, el sistema de salud público (IMSS, ISSSTE) no cubre el DGP, y las aseguradoras privadas suelen tener políticas muy específicas al respecto. Algunas ofrecen cierta cobertura si existe una indicación médica firme, mientras que otras no contemplan estos procedimientos en absoluto. Es recomendable que la pareja verifique anticipadamente con su seguro los alcances y exclusiones de la póliza.

Tasas de éxito y riesgos: ¿Qué deben saber las parejas?

Tanto las técnicas de reproducción asistida como el análisis genético conllevan una importante carga física y psicológica. La estimulación hormonal puede producir efectos secundarios (como cambios de humor, hinchazón o molestias ováricas), y la fecundación in vitro no garantiza al 100% un embarazo exitoso.

Las tasas de éxito varían según la edad de la mujer, la causa de la infertilidad y la experiencia del centro que realiza el procedimiento. A nivel internacional, la tasa de nacimientos por punción ovárica ronda en promedio el 19%, aunque puede ser mayor o menor dependiendo de factores médicos individuales.

En México, los centros de reproducción asistida trabajan con equipos multidisciplinarios —que incluyen especialistas en ginecología, genética, psicología y embriología— para ofrecer un acompañamiento integral y reducir complicaciones.

Testimonios: Cuando la esperanza y el desafío se encuentran

Muchas parejas que se someten al DGP describen el proceso como una montaña rusa emocional. Para algunas, el primer intento culmina con un embarazo exitoso; para otras, se requieren varios ciclos y se enfrentan miedos y frustraciones en cada uno de ellos.

“Después de tres intentos fallidos y una pérdida gestacional, decidimos probar con el DGP. Fue un proceso duro, pero finalmente logramos tener a nuestra hija sana en brazos. El acompañamiento médico y emocional marcó toda la diferencia.”
–Mariana y Roberto G.

Estos relatos evidencian la complejidad de la decisión, que suele basarse en factores personales, médicos y éticos. Cada experiencia es única y requiere un alto grado de reflexión y de apoyo.

Nuevas posibilidades tecnológicas: ¿Qué sigue en el horizonte?

La tecnología del DGP avanza rápidamente. Actualmente, se cuenta con métodos de secuenciación de nueva generación (Next-Generation Sequencing) que permiten analizar casi todo el genoma del embrión con mayor precisión, lo que podría aumentar las tasas de éxito y reducir errores diagnósticos.

Sin embargo, cada avance plantea nuevas interrogantes éticas: ¿hasta dónde se justifica la selección de embriones? ¿Estamos cerca de la manipulación genética para elegir rasgos físicos o intelectuales? En México, como en el resto del mundo, las discusiones legislativas y sociales deberán ir a la par de los avances científicos para definir límites claros.

Conclusión: Entre el avance médico y la responsabilidad social

El Diagnóstico Genético Preimplantacional ofrece oportunidades valiosas a parejas con alto riesgo de transmitir enfermedades hereditarias o de experimentar múltiples abortos. No obstante, implica costos significativos, un desgaste físico y emocional importante, y profundos cuestionamientos éticos.

Dado que la regulación en México no está centralizada, cada pareja debe informarse sobre las opciones disponibles, los costos y la postura de la clínica elegida. Una asesoría integral y personalizada —que contemple aspectos médicos, psicológicos, genéticos y éticos— es clave para tomar la decisión más adecuada según las circunstancias y los valores de cada familia.