Qué es un desgarro del perineo
El perineo es la zona entre la entrada de la vagina y el ano. En un parto vaginal, ese tejido puede desgarrarse cuando se estira mucho. Un desgarro del perineo es una lesión de parto frecuente y no indica por sí sola si el parto fue “bueno” o “malo”.
Más útiles que las culpas son tres puntos prácticos: el grado exacto debe estar documentado, la herida necesita una atención adecuada y usted necesita en el posparto un plan que permita la cicatrización en lugar de forzarse constantemente más allá de los límites.
Grados 1 a 4 y por qué importan para el seguimiento
La clasificación por grados describe qué estructuras están afectadas. No predice de forma fiable cuánto dolor sentirá usted, porque la inflamación, los hematomas y la sensibilidad individual juegan un papel importante.
Desgarro del perineo grado 1
Están afectadas la piel y la mucosa. Puede arder y molestar al sentarse, pero a menudo cicatriza relativamente rápido.
Desgarro del perineo grado 2
Además están afectados los músculos del periné, pero no el esfínter anal. Aquí la cicatrización suele notarse durante más tiempo, especialmente si hay inflamación o moretones.
Desgarro del perineo grado 3 y 4
Aquí está implicado el esfínter anal; en el grado 4 además la mucosa intestinal. Estas lesiones a menudo se denominan OASI, que significa obstetric anal sphincter injury. En caso de OASI la reparación y el seguimiento son especialmente importantes, porque sin ello pueden aparecer posteriormente problemas para contener gases o heces.
Una visión general clara sobre OASI, reparación y seguimiento está disponible en el RCOG. RCOG: Desgarros de tercer y cuarto grado (OASI)
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Hazte miembro ahoraPor qué ocurre un desgarro del perineo
Un desgarro del perineo suele ocurrir en la fase expulsiva, cuando nace la cabeza o los hombros. En ese momento intervienen la distensión, la velocidad, la tensión del tejido y la mecánica del parto. Rara vez hay un solo desencadenante.
Situaciones en las que el riesgo puede ser mayor incluyen partos instrumentales, un nacimiento muy rápido, una fase expulsiva muy larga o situaciones en las que se ejerce mucha presión sobre el perineo. Esto no es una predicción, sino una explicación de por qué la protección perineal y una buena acompañamiento son importantes en esos casos.
Atención inmediata después del parto
Después del parto se examina la zona perineal. Los desgarros menores se suturan o se manejan de forma conservadora según la ubicación, el sangrado y los bordes de la herida. Las lesiones profundas deben detectarse de forma fiable para que la técnica de sutura, el manejo del dolor y el seguimiento se ajusten al hallazgo.
En OASI la reparación suele realizarse en condiciones apropiadas, a menudo en quirófano. Luego suelen indicarse regulación intestinal, manejo del dolor y controles estructurados. La ACOG enfatiza en sus recomendaciones la importancia de un diagnóstico correcto y una reparación especializada para la función posterior. ACOG: Prevención y manejo de laceraciones obstétricas
Cicatrización en el posparto: qué suele ser normal
Dolor, ardor, tirantez
En los primeros días es frecuente sentir dolor al sentarse, al levantarse y al ir al baño. Puede haber ardor al orinar si la orina entra en contacto con mucosa irritada. En muchas personas mejora de forma notable en días; en desgarros más profundos suele tardar semanas.
Inflamación y hematomas
La inflamación es esperable después de un traumatismo tisular. Un hematoma puede sentirse como una zona dura y dolorosa a la presión y doler mucho, incluso si el desgarro no es muy profundo. Si el dolor es muy intenso, aumenta de forma brusca o usted se siente muy enferma, conviene una valoración.
Puntos, pinchazos y una sensación extraña
Los puntos pueden picar o tirar, sobre todo al sentarse. Eso suele ser transitorio. Parte de los puntos se reabsorben solos. Si siente que algo roza o pincha como un hilo, puede ayudar una revisión, porque a veces es posible un ajuste pequeño.
La evacuación suele ser el momento más difícil
El miedo a la primera evacuación es habitual. Si se contrae o puja con fuerza, el dolor suele aumentar. Una evacuación blanda suele ser el mejor alivio, especialmente después de una OASI. Esto no es un tema de bienestar, sino de protección de la herida.
Alivios prácticos en la vida diaria
En el posparto importa menos la perfección que un entorno que reduzca la fricción. El objetivo es no provocar la inflamación de forma continua y organizar las idas al baño para no generar más ansiedad cada vez.
Hielo, posición y evitar presión
- Aplicar frío puede reducir inflamación y dolor en los primeros días, sobre todo tras una actividad.
- Sentarse de lado, limitar el tiempo sentado y cambiar de posición con frecuencia suele ser más útil que aguantar mucho tiempo sentada.
- La posición lateral con una almohada entre las piernas puede aliviar si estar acostada resulta incómodo.
Ir al baño sin esforzarse
- Agua tibia sobre la zona íntima puede reducir el ardor al orinar.
- Una limpieza suave es mejor que frotar con fuerza, sobre todo si la herida está sensible.
- Si nota que está pujando, suele ser mejor pausar que forzar la evacuación.
Movimiento dosificado en lugar de todo o nada
La inmovilidad total complica muchas cosas: el intestino se vuelve más lento, la percepción del suelo pélvico se vuelve más imprecisa y la situación mental se estrecha. Caminatas cortas y frecuentes suelen ser una estrategia mejor. Si por la noche está mucho peor que por la mañana, la carga del día probablemente fue demasiado alta.
Suelo pélvico, recuperación y fisioterapia
El suelo pélvico se ve afectado tras cualquier embarazo, independientemente de si hubo un desgarro. Después de un desgarro puede estar más sensible o sentirse inestable. La recuperación no es tanto un tema de entrenar duro como de dosificar: empezar suave, vigilar los síntomas y no trabajar más allá del dolor.
Después de una OASI el seguimiento estructurado es especialmente importante, porque a veces las molestias aparecen cuando la actividad diaria se intensifica. Un folleto informativo del NHS sobre los grados 3 y 4 resume bien el seguimiento, la vida cotidiana y las recomendaciones típicas. NHS: Consejos tras desgarros de tercer y cuarto grado
Señales de alarma: cuándo no debe esperar
Muchos malestares son desagradables pero esperables. Estas señales apuntan más a una complicación o a que la situación necesita una nueva valoración médica.
- Fiebre, escalofríos, sensación marcada de enfermedad
- La herida se enrojece claramente, está más caliente, supura o huele mal
- El dolor empeora claramente con los días en lugar de mejorar
- Inflamación intensa o un nódulo doloroso que cambia rápidamente
- Aparición de problemas para contener gases o heces, especialmente después de una OASI
Si tiene dudas, una consulta temprana suele ser el camino más corto. Muchos problemas se estabilizan en el posparto con más facilidad que si se dejan hasta que se vuelven crónicos.
Prevención para un próximo parto: qué dice la evidencia
Nadie puede garantizar que un desgarro no ocurra. Pero existen medidas que en estudios se han asociado con menos lesiones graves o menos episiotomías y que muchas personas pueden implementar.
Masaje perineal durante el embarazo
Una revisión de Cochrane señala que el masaje perineal antenatal puede reducir la probabilidad de lesiones perineales, sobre todo episiotomías, y que se reportan menos dolores perineales persistentes. Cochrane: Masaje perineal antenatal
Compresas tibias y masaje en la fase expulsiva
Una revisión de Cochrane sobre técnicas en la fase expulsiva encuentra indicios de que las compresas tibias y el masaje pueden reducir el riesgo de lesiones perineales graves. Cochrane Library: Técnicas perineales durante la segunda etapa
Qué puede sacar en la práctica
- Hable durante el embarazo sobre cómo se maneja la protección perineal en la sala de parto.
- Pregunte si es posible el uso de compresas tibias.
- Si tuvo una OASI, planifique el manejo del parto en embarazos posteriores con antelación.
Mitos y hechos sobre el desgarro del perineo
- Mito: Dolor intenso significa automáticamente un desgarro grave. Hecho: La inflamación o un hematoma pueden doler mucho, incluso con desgarros pequeños.
- Mito: Un desgarro siempre cicatriza rápido y completamente sin seguimiento. Hecho: Muchos cicatrizan bien, pero en OASI el seguimiento estructurado es decisivo.
- Mito: En la evacuación hay que aguantar y punto. Hecho: El pujo y el miedo suelen aumentar el dolor; la evacuación blanda y la calma suelen ser la mejor estrategia.
- Mito: El cuidado de la cicatriz significa estar aplicando cosas todo el tiempo. Hecho: Al principio lo que cuenta es protección y descanso; más adelante una movilización suave puede ser útil, el activismo excesivo irrita el tejido.
- Mito: Un olor llamativo en el posparto siempre es normal. Hecho: Un olor fétido junto con dolor o fiebre puede ser una señal de alarma.
- Mito: El movimiento tras un desgarro siempre es malo. Hecho: El movimiento dosificado suele ayudar; el problema es la sobrecarga.
Conclusión
Un desgarro del perineo es una lesión de parto frecuente con presentaciones muy distintas. Para la mayoría aplica: mejora de forma paulatina si el dolor, la evacuación y la vida diaria se apoyan de manera realista. En desgarros profundos el seguimiento estructurado es especialmente importante.
Si recuerda dos cosas: observe la evolución a lo largo de varios días y tome en serio las señales de alarma. Buscar ayuda temprana no es una sobrerreacción, es medicina posparto sensata.

